Es mamá la primera y principal promotora de los alimentos a consumir en casa…

Es interesante ver cómo nos movemos ante los estímulos visuales (si se ve rico o bonito nos atrae de forma inmediata), también somos grandes consumidores de lo que para nuestro olfato huele delicioso y bueno… esto nos lleva a decir que todos nuestros sentidos son captados ante un producto o servicio cuando lo vemos. Y esto lo saben muy bien tanto los empresarios que lanzan un producto como las personas de marketing que buscan posicionarlo. En casa, mamá es quien debe realizar esta labor de presentación y marketing cuando ofrece sus platillos a los consumidores (familia) y más cuando éstos son exigentes (por no decir remilgosos o difíciles de que acepten ciertos alimentos). En casa tengo un hijo que si le presento un platillo dulce o saldo se lo come sin chistar… bien puede comer piedras con chocolate y él feliz. Mi esposo… come todo y de todo… yo soy feliz con eso. No así el más pequeño… difícil consumidor desde bebé que le pone todos los peros habidos y por haber a las cosas: que si el sabor, que si el color, que si la textura, que si es frío que si es caliente. Me recuerda a una canción de Cri-Cri je. Bueno, el caso que para lo que no le pone ningún pero es para comer pan y todos los dulces que ve. Sí, ya me estarás diciendo que así son muchos niños o que posiblemente lo malcrié y bueno, hemos puesto mucho empeño en casa para que coma al parejo de la familia y moderarle (por no decir quitarle de la vista y de la casa sus productos favoritos). No ha sido una tarea sencilla pero vamos ganado terreno cada vez que come algo más de la mesa y lo sigue haciendo al siguiente día. Algo que estoy haciendo para satisfacer su gusto por lo dulce es sustituir esos dulces industrializados que tanto le atraen por cosas más nutritivas y / o caseras. Comienzo con la fruta… en México nos consideramos afortunados de que contamos con una amplia variedad de frutas durante todo el año y en ciertos lugares incluso las podemos encontrar muy frescas. De hecho estamos acostumbrados a consumir la fruta de temporada lo que hace que el abanico sea amplio durante el año. Y bueno… noté dentro de esto del marketing que hacen donde han denominado a ciertas frutas y verduras como superalimentos (en mi humilde opinión todos son super… ¿tu qué opinas? Unos más otros menos pero todas te aportan algo rico y diferente en nutrimentos). De hecho me llama la atención que cualquier lista de superalimentos seguramente contiene una “fruta exótica del año”. Estos podrían ser todos los tipos de bayas, noni, fruta de la pasión, rambutan o granada, por mencionar algunas. Estas frutas son saludables, sin embargo no son más saludables que otras frutas menos exóticas (y por lo tanto menos costosas) como los arándanos por dar un ejemplo. Algunas de estas frutas pueden ser particularmente densas en ciertos tipos de nutrientes. La granada por ejemplo, que es una fruta de temporada posee un atributo interesante que es el elagitaninos (ácido elágico), sin embargo, este mismo atributo lo encontramos en las frambuesas rojas, que posiblemente son tan deliciosas como la granada. Lo que las convierte en una rica fuente anticancerígena. Y bueno, otra cosa que hago en casa es prepararles postres con la menor cantidad de cosas aditivas y con productos lo más naturales posible. Por ejemplo les preparo palanquetas hechas con semillas, miel y cacao que tienen un gran éxito en casa. Y bueno, regresando al tema de marketing… en el medio son reconocidas como barra energética o barra de proteína y para subirme a ese tren, justo así se las presento a mi hijo el más pequeño y mira que sí funciona 🙂