La diabetes y cicatrización de heridas

Cuando una persona tiene diabetes, las heridas pueden tardar más en sanar, lo que puede aumentar el riesgo de desarrollar infecciones y otras complicaciones. Una persona que maneja bien su diabetes puede mejorar la tasa de curación de las heridas y reducir las posibilidades de desarrollar una infección grave. Y por el contrario, cuando no se cuida adecuadamente la diabetes se experimentan complicaciones causadas por heridas infectadas. Para las personas con diabetes, las heridas sanan más lentamente y son propensas a las infecciones. Las heridas menores, los cortes y las quemaduras son una parte desafortunada pero inevitable de la vida y todos, en mayor o menor medida estamos expuestos a esto. Sin embargo, para las personas con diabetes, estas lesiones pueden conducir a problemas de salud graves. Muchas personas con diabetes desarrollan heridas que tardan en sanar, que no sanan bien o que nunca sanan. A veces, se puede desarrollar una infección. Una infección puede extenderse a los tejidos y huesos cerca de la herida o áreas más distantes del cuerpo. En algunos casos, y sin atención de emergencia, una infección puede ser peligrosa o incluso mortal. Aún cuando no se desarrolla una infección en una herida, una curación lenta puede afectar negativamente la salud general y la calidad de vida de una persona. Los cortes o lesiones en los pies o las piernas pueden dificultar la marcha o hacer ejercicio. Es esencial que las personas con diabetes mantengan sus niveles de azúcar en la sangre bajo control para reducir el riesgo de heridas y complicaciones de curación lenta, incluidas las úlceras del pie. Por ejemplo, en una clínica del pie diabético donde se trata directamente este problema se observa que las personas desarrollarán úlceras en los pies en aproximadamente 1 de cada 4 personas con diabetes. Los estudios han encontrado una clara correlación entre la glucosa en sangre y la curación de heridas. En estos hallazgos se observa que las personas sometidas a cirugía por heridas crónicas de diabetes tenían más probabilidades de sanar por completo si controlaban bien la glucosa en sangre al momento de la cirugía. La diabetes causa un deterioro en la producción o sensibilidad del cuerpo a la insulina, una hormona que permite que las células tomen y usen glucosa del torrente sanguíneo para obtener energía. Esta interrupción de la insulina hace que sea más difícil para el cuerpo controlar los niveles de glucosa en sangre. Cuando la glucosa en la sangre permanece permanentemente alta, afecta la función de los glóbulos blancos. Los glóbulos blancos son fundamentales para el papel del sistema inmune. Cuando los glóbulos blancos no pueden funcionar correctamente, el cuerpo es menos capaz de combatir las bacterias y cerrar las heridas. Las personas con diabetes no controlada pueden desarrollar mala circulación. A medida que la circulación se ralentiza, la sangre se mueve más lentamente, lo que dificulta que el cuerpo suministre nutrientes a las heridas. Como resultado, las lesiones sanan lentamente o pueden no sanar en absoluto y llegar a desagradables consecuencias. Lo ideal, si eres diabético es mantener bajo control tus niveles de azúcar apegándote a las indicaciones médicas y tus medicamentos, realizando un cambio en tu estilo de vida y hacer ejercicio.